This review may contain spoilers
Dynamite kiss
Acabo de terminar Dynamite Kiss y puedo decir que fue un K-drama muy entretenido y bien armado. Desde el capítulo 1 ya logra atraparte: el ritmo, las situaciones y, sobre todo, el elenco hacen que quieras seguir viendo sin parar. A mí me mantuvo totalmente pendiente de lo que iba a pasar.
Hablemos de lo evidente: Ji Hyeok 😮💨 Dios mío, qué hombre. El actor principal fue uno de los mayores atractivos del drama: guapo, carismático y con esa vibra que hace que te enamores con solo mirarlo. El secundario Seonu también estuvo muy bien, aunque hubo momentos en los que me sacaba de quicio (ya hablaré de eso). La actriz secundaria fue preciosa, muy elegante y con una energía muy linda, y la protagonista cumplió perfectamente su papel. El elenco, en general, fue de lo mejor del drama.
El drama me gustó mucho desde el inicio, sobre todo por esa frase icónica que se repite y queda grabada (la del ácido sulfúrico y el ácido… esa que te impacta y marca el tono del drama). Y ni hablar del beso: fue literalmente una dinamita 💥. Entre el primer y segundo capítulo hubo escenas tan lindas, tan intensas, que bastó un solo beso para que él se enamorara perdidamente y se volviera totalmente migajero: dispuesto a ser amante, padrastro, lo que sea con tal de estar con ella.
Ahora, lo que no me gustó tanto (y acá sale la crítica sincera):
Ko Darim pudo haber hablado. Pudo haber explicado desde el inicio por qué volvió a su casa, por qué desapareció. Él la buscó por todos lados, incluso siguiendo pistas absurdas como un árbol que ella mencionó, mientras ella lo dejó plantado sin decir nada. Eso dolió.
Después vino lo del trabajo y la mentira… sinceramente, si ella le hubiera dicho la verdad —que estaba soltera y que mintió solo por trabajo— él la hubiera entendido. Ahí sentí mucho cringe.
Y Seonu… cuando se hacía pasar por el esposo 😩 ay no. Hubo momentos en los que realmente me daban ganas de darle un bofetazo porque no dejaba avanzar el romance. Encima después resulta que se había casado, tenía un hijo, era padre soltero, y justo cuando los protagonistas ya estaban enamorados va y se declara. Nada que ver, la verdad.
Lo que me encantó fue Ha-yeong. Yo pensaba que iba a ser la típica chica rica molesta que haría todo para separarlos, pero fue todo lo contrario. Fue madura, linda, comprensiva, y terminé amándola muchísimo. Un personaje precioso.
Conforme avanzaba el guion, el drama regaló muchas escenas bonitas y divertidas. Me reí bastante, suspiré mucho y sentí que la relación principal, una vez que se aclararon las mentiras, fue demasiado cursi y linda. Los antagonistas también cumplieron su rol, aunque a veces parecían medio tontos, pero aun así funcionaron bien. El cierre con la madre quedándose con la empresa fue satisfactorio.
Otro punto fuerte fue el equipo de mamás: qué grupo tan hermoso, tan unido y divertido. También hubo una parejita secundaria dentro del equipo que me gustó bastante, aunque me hubiera gustado que la desarrollaran más.
Y llegamos a lo innecesario pero típico: el accidente con pérdida de memoria 😑. O sea, el accidente ok… ¿pero la amnesia? Pasó un año entero donde Ji Hyeok perdió la memoria, terminó con Ko Darim, y luego el destino los volvió a cruzar en Jeju, justo en el mismo lugar. Se cayeron, se besaron y ¡pum! memoria recuperada 😂. Muy cliché, pero bueno… funcionó.
Ko Darim hasta se olvidó de su hermana por semejante hombre (y la verdad… quién no 😌).
El final fue hermoso. Nos mostraron el paso del tiempo:
Ko Darim ahora es directora, volvió a trabajar con el equipo, tuvo dos hijos con Ji Hyeok, un nene y una nena. La pareja secundaria también terminó junta, aunque me hubiera gustado ver más desarrollo, porque tenían mucho potencial. El niño Jun y Ha-yeong fueron adorables; necesitábamos más escenas de ellos.
Y ese bailecito final, tipo despedida, fue precioso. Fue como decirnos adiós con cariño. Terminé el drama feliz, satisfecha, con una sonrisa y un poco de nostalgia.
En resumen:
💥 Dynamite Kiss fue divertido, romántico, cursi, con errores, clichés y momentos cringe, pero muy disfrutable. Lo amé, lo disfruté y lo voy a extrañar.
Hablemos de lo evidente: Ji Hyeok 😮💨 Dios mío, qué hombre. El actor principal fue uno de los mayores atractivos del drama: guapo, carismático y con esa vibra que hace que te enamores con solo mirarlo. El secundario Seonu también estuvo muy bien, aunque hubo momentos en los que me sacaba de quicio (ya hablaré de eso). La actriz secundaria fue preciosa, muy elegante y con una energía muy linda, y la protagonista cumplió perfectamente su papel. El elenco, en general, fue de lo mejor del drama.
El drama me gustó mucho desde el inicio, sobre todo por esa frase icónica que se repite y queda grabada (la del ácido sulfúrico y el ácido… esa que te impacta y marca el tono del drama). Y ni hablar del beso: fue literalmente una dinamita 💥. Entre el primer y segundo capítulo hubo escenas tan lindas, tan intensas, que bastó un solo beso para que él se enamorara perdidamente y se volviera totalmente migajero: dispuesto a ser amante, padrastro, lo que sea con tal de estar con ella.
Ahora, lo que no me gustó tanto (y acá sale la crítica sincera):
Ko Darim pudo haber hablado. Pudo haber explicado desde el inicio por qué volvió a su casa, por qué desapareció. Él la buscó por todos lados, incluso siguiendo pistas absurdas como un árbol que ella mencionó, mientras ella lo dejó plantado sin decir nada. Eso dolió.
Después vino lo del trabajo y la mentira… sinceramente, si ella le hubiera dicho la verdad —que estaba soltera y que mintió solo por trabajo— él la hubiera entendido. Ahí sentí mucho cringe.
Y Seonu… cuando se hacía pasar por el esposo 😩 ay no. Hubo momentos en los que realmente me daban ganas de darle un bofetazo porque no dejaba avanzar el romance. Encima después resulta que se había casado, tenía un hijo, era padre soltero, y justo cuando los protagonistas ya estaban enamorados va y se declara. Nada que ver, la verdad.
Lo que me encantó fue Ha-yeong. Yo pensaba que iba a ser la típica chica rica molesta que haría todo para separarlos, pero fue todo lo contrario. Fue madura, linda, comprensiva, y terminé amándola muchísimo. Un personaje precioso.
Conforme avanzaba el guion, el drama regaló muchas escenas bonitas y divertidas. Me reí bastante, suspiré mucho y sentí que la relación principal, una vez que se aclararon las mentiras, fue demasiado cursi y linda. Los antagonistas también cumplieron su rol, aunque a veces parecían medio tontos, pero aun así funcionaron bien. El cierre con la madre quedándose con la empresa fue satisfactorio.
Otro punto fuerte fue el equipo de mamás: qué grupo tan hermoso, tan unido y divertido. También hubo una parejita secundaria dentro del equipo que me gustó bastante, aunque me hubiera gustado que la desarrollaran más.
Y llegamos a lo innecesario pero típico: el accidente con pérdida de memoria 😑. O sea, el accidente ok… ¿pero la amnesia? Pasó un año entero donde Ji Hyeok perdió la memoria, terminó con Ko Darim, y luego el destino los volvió a cruzar en Jeju, justo en el mismo lugar. Se cayeron, se besaron y ¡pum! memoria recuperada 😂. Muy cliché, pero bueno… funcionó.
Ko Darim hasta se olvidó de su hermana por semejante hombre (y la verdad… quién no 😌).
El final fue hermoso. Nos mostraron el paso del tiempo:
Ko Darim ahora es directora, volvió a trabajar con el equipo, tuvo dos hijos con Ji Hyeok, un nene y una nena. La pareja secundaria también terminó junta, aunque me hubiera gustado ver más desarrollo, porque tenían mucho potencial. El niño Jun y Ha-yeong fueron adorables; necesitábamos más escenas de ellos.
Y ese bailecito final, tipo despedida, fue precioso. Fue como decirnos adiós con cariño. Terminé el drama feliz, satisfecha, con una sonrisa y un poco de nostalgia.
En resumen:
💥 Dynamite Kiss fue divertido, romántico, cursi, con errores, clichés y momentos cringe, pero muy disfrutable. Lo amé, lo disfruté y lo voy a extrañar.
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