This review may contain spoilers
Un buen drama, pero no un drama feliz.
Desde los primeros episodios tuve claras dos cosas: La justicia es difícil de alcanzar. La justicia es imposible para los oprimidos.
Peiyi es muy valiente, es fuerte y determinada, también tiene una brújula moral muy bien definida. No soporta la injusticia y siente la necesidad de ayudar a los desfavorecidos más allá de su propia salud. Es capaz de hacer cualquier cosa por encontrar la verdad, y hara todo lo que esté en su poder para traer justicia y paz a quién lo necesita...
Pero ella misma sufrió una injusticia, por 15 años no tuvo respuestas, por 15 años soportó sola. Ni los que podían aliviar su carga quisieron explicarle.
Todos esperaban simplemente que soltara y dejara ir, que ignorara la justicia de su propio caso... mientras buscaba justicia para los demás.
Pero la trama una y otra vez le demostraba que la justicia solo funciona para ti si tienes dinero, si tienes poder, si tienes títulos nobiliarios, y si eres hombre.
A las mujeres solo les queda la venganza.
Las sirvientas abusadas solo pudieron usar sus propios cuerpos para vengarse.
La princesa y la médica solo pudieron abrir camino para las demás, usando sus propias muertes como un mensaje, porque su vida ya no tenía más futuro y su pasado tenía demasiado dolor.
La música tuvo que soportar que el culpable de la muerte de su amiga era el mismísimo Emperador y su lujuria.
Incluso Peiyi tuvo que acceder a métodos engañosos para poder terminar su venganza.
Y eso es todo.
Al final simplemente todo terminó.
Cansada simplemente se fué con su amorcito, a ser libres lejos de los nobles.
Creo que la historia es muy buena, muy reflexiva, muy feminista, pero también muy realista.
Porque todavía no hay justicia en este mundo.
Peiyi es muy valiente, es fuerte y determinada, también tiene una brújula moral muy bien definida. No soporta la injusticia y siente la necesidad de ayudar a los desfavorecidos más allá de su propia salud. Es capaz de hacer cualquier cosa por encontrar la verdad, y hara todo lo que esté en su poder para traer justicia y paz a quién lo necesita...
Pero ella misma sufrió una injusticia, por 15 años no tuvo respuestas, por 15 años soportó sola. Ni los que podían aliviar su carga quisieron explicarle.
Todos esperaban simplemente que soltara y dejara ir, que ignorara la justicia de su propio caso... mientras buscaba justicia para los demás.
Pero la trama una y otra vez le demostraba que la justicia solo funciona para ti si tienes dinero, si tienes poder, si tienes títulos nobiliarios, y si eres hombre.
A las mujeres solo les queda la venganza.
Las sirvientas abusadas solo pudieron usar sus propios cuerpos para vengarse.
La princesa y la médica solo pudieron abrir camino para las demás, usando sus propias muertes como un mensaje, porque su vida ya no tenía más futuro y su pasado tenía demasiado dolor.
La música tuvo que soportar que el culpable de la muerte de su amiga era el mismísimo Emperador y su lujuria.
Incluso Peiyi tuvo que acceder a métodos engañosos para poder terminar su venganza.
Y eso es todo.
Al final simplemente todo terminó.
Cansada simplemente se fué con su amorcito, a ser libres lejos de los nobles.
Creo que la historia es muy buena, muy reflexiva, muy feminista, pero también muy realista.
Porque todavía no hay justicia en este mundo.
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