Lo peor, lo repetitivo las escenas del accidente, resulta tedioso y disminuye el ritmo y la calidad del drama. Lo mejor, las actuaciones, aparte de los protagonistas que me encantan, la interpretación de Kim Kang (Sang Man( es magistral, el personaje se hace querer.
Pues se ha convertido en uno de mis kdramas favoritos. El guión me ha gustado y las actuaciones magníficas, reunir a Yoo An In y Kim Hee Ae, es una gozada.
Aunque en ocasiones con algún altibajo en el ritmo, me ha parecido redonda en este tipo de series con trasfondo de música clásica. Ha sabido dibujar como si fuera en un pentagrama, una perfecta armonía de pasión y sinsabores de situaciones personales y profesionales.
Es un culebrón en toda regla, algunas actuaciones muy histriónicas y nada naturales, muchas situaciones previsibles. A pesar de todo, tiene los ingredientes necesarios para estar enganchada y con ganas de que pase la semana para seguir viéndola. El papel de Sa Ra es fantástico, ese amor imposible lo borda. La puntuación me la reservo para el final.