Details

  • Last Online: Jul 22, 2025
  • Gender: Male
  • Location:
  • Contribution Points: 0 LV0
  • Roles:
  • Join Date: July 10, 2025
Completed
Twenty-Five Twenty-One
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Jul 10, 2025
16 of 16 episodes seen
Completed 0
Overall 9.5
Story 10
Acting/Cast 9.0
Music 9.0
Rewatch Value 10
This review may contain spoilers

Es el primer Kdrama que veo

No todos los finales son felices. Tampoco tienen por qué ser tristes. Pero hay algunos que simplemente duelen… porque se sienten reales. Y este, el de 25 21, duele como si me hubiera pasado a mí.
Nunca imaginé que mi primer K-drama me haría sentir tanto. Fui buscando una historia ligera, y encontré una verdad profunda entre espadas, diarios, estaciones de tren y miradas que dicen más que mil palabras. Encontré una historia que me tocó el alma y me la desordenó por completo.
Conocí a Na Hee-do: una chica con fuego en el corazón y una espada en la mano. Soñadora, torpe, valiente, sensible. Y conocí a Baek Yi-jin: alguien que intenta reconstruirse en medio del derrumbe, que sin saber cómo termina sosteniéndola… y viceversa. Dos personas rotas que se encontraron, y durante un tiempo, se curaron mutuamente.
Lo que nació entre ellos no fue perfecto, pero fue de verdad. Un amor silencioso, cotidiano, que se construye en los pequeños gestos: una sonrisa, una conversación tonta, un cordón atado, un silencio compartido. Amor bueno. Amor sano. Amor real.
Y quizás por eso dolió tanto verlos alejarse. Porque no fue por falta de amor. Fue la vida. El tiempo. Los sueños. Las decisiones que se toman con la cabeza cuando el corazón todavía late fuerte. No hubo culpables, no hubo traiciones, no hubo gritos. Solo una distancia que creció hasta volverse irreversible.
Esa escena en el andén —cuando ella corre para despedirse y él la abraza con lágrimas en los ojos— me partió el alma. Él le ata los cordones por última vez, y ella dice: “Si hubiera llevado chanclas, te habrías enfadado”. Esa frase, tan simple, es un golpe directo al corazón. Porque nos recuerda los primeros capítulos. Porque encierra toda la historia en un solo gesto. Porque resume lo que fueron, lo que ya no podrán ser.
¿Es un final injusto? No. Es un final valiente. Y profundamente humano. Porque en la vida, a veces, ni siquiera el amor más bonito puede con todo. Y eso es lo más desgarrador de todo: saber que se amaron profundamente… y aún así no pudieron quedarse.
Esta serie me enseñó muchas cosas. A valorar lo pequeño. A querer mejor. A entender que a veces el verdadero amor es saber dejar ir. Me enseñó que uno puede llorar por algo que nunca vivió, pero que se sintió tan real como si lo hubiera hecho.
25 21 se queda conmigo. Porque aunque ya no esté en pantalla, ahora vive en mí. En cómo amo, en cómo recuerdo, en cómo suelto. Me hizo reír, me hizo soñar, me rompió… y me hizo sentir vivo.
No sé si este texto está bien escrito. Solo sé que lo necesitaba. Porque sí, estoy triste. Pero también agradecido. Esta historia cumplió su misión: me hizo llorar como un niño, disfrutar con sus personajes y reflexionar sobre el amor, la vida, el tiempo… y sobre lo que significa decir adiós.
“Fuiste mi veinticinco. Yo fui tu veintiuno. Y eso, aunque se haya ido, no dejará nunca de haber sido.”

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