News This review may contain spoilers
Vive
Nadie debería saltarse esta emotiva historia.
Si la vida te da mandarinas es un serie que muestra muchos valores y enseñanzas importantes de la vida y como estos no se dejan de aprender hasta nuestro último aliento.
Realmente está serie me ha despertado un gran sentimiento de envidia: la relación entre Gwan Sik y Ae Sun es tan pura, tan gentil y tan cercana que me hace compadecerme de mí misma, quién probablemente no vaya a encontrar tal cosa nunca en mi vida aunque todavía sea muy joven.
Ae Sun es un personaje muy ambicioso, con muchos sueños por delante y bastantes caprichos, los cuales algunas personas podrían catalogar como sueños frustrados. Durante la historia podemos ver que Ae Sun y Gwan Sik dedicaron su vida al trabajo y al bienestar de sus hijos sin siquiera plantearse perseguir sus sueños, (incluso Gwan Sik se siente deprimido al pensar en que no ha sido capaz de cumplir los deseos de su esposa). Sin embargo en el capítulo final vemos cómo es que ambos protagonistas han vivido una vida plena y han hecho todo lo que han querido. Esto me hace pensar que tan profunda es la humildad de aquellos que tienen a quien amar, pues nada puede ser más importante para ellos que buscar un futuro amplio para sus seres queridos y pasar tiempo con ellos.
Otra de las múltiples enseñanzas que me tocaron el corazón en esta serie es el momento en el que
Geum Myeong reconoce a la perfección todas las expresiones de su hija pero no las de su madre. A veces vivimos tan metidos en nuestro mundo tratando de mirar más allá que no somos capaces de echar un vistazo a las personas que tenemos delante prestándonos toda su atención y cuidado.
La figura de la madre en esta historia es capaz de atravesar todas las barreras del idioma, de la cultura, la política, la religión y la raza, porque el instinto maternal es primitivo y es capaz de cruzar ríos y montañas sea dónde sea.
Además me gusta mucho como se representa a la figura del padre en la serie, pues este siempre ha buscado cuidar tanto a sus hijos como a su esposa. Qué es lo que todos querríamos buscar al formar una familia.
La actuación del elenco y la dirección de la serie es totalmente perfecta. Es imposible no empatizar con los personajes, y se ven representados muchos personajes redondos con una evolución de personajes muy profunda. Está serie atraviesa muchos de los dilemas y sentimientos más profundos de todos sus personajes, detalle que como espectadora agradezco mucho, ya que de todos pude aprender cosas distintas.
En conclusión, para mí es obligatorio ver Si la vida te da mandarinas, disfrutarla, llorar y sentir las emociones más intensas de los personajes, meterte en la historia y ser otro personaje más, para después poder extrapolarlo a tu vida y ser tan ambicioso como lo fue Ae Sun y Geum Myeong y vivir una vida plena.
La vida no es perfecta, la vida no es la deseada para todo el mundo, pero la vida empieza a ser vida cuando tú decides utilizar esas mandarinas que esta te presta. Por eso, aprovecha aquellos momentos en los que la vida te da mandarinas y encuentra tu primavera.
Si la vida te da mandarinas es un serie que muestra muchos valores y enseñanzas importantes de la vida y como estos no se dejan de aprender hasta nuestro último aliento.
Realmente está serie me ha despertado un gran sentimiento de envidia: la relación entre Gwan Sik y Ae Sun es tan pura, tan gentil y tan cercana que me hace compadecerme de mí misma, quién probablemente no vaya a encontrar tal cosa nunca en mi vida aunque todavía sea muy joven.
Ae Sun es un personaje muy ambicioso, con muchos sueños por delante y bastantes caprichos, los cuales algunas personas podrían catalogar como sueños frustrados. Durante la historia podemos ver que Ae Sun y Gwan Sik dedicaron su vida al trabajo y al bienestar de sus hijos sin siquiera plantearse perseguir sus sueños, (incluso Gwan Sik se siente deprimido al pensar en que no ha sido capaz de cumplir los deseos de su esposa). Sin embargo en el capítulo final vemos cómo es que ambos protagonistas han vivido una vida plena y han hecho todo lo que han querido. Esto me hace pensar que tan profunda es la humildad de aquellos que tienen a quien amar, pues nada puede ser más importante para ellos que buscar un futuro amplio para sus seres queridos y pasar tiempo con ellos.
Otra de las múltiples enseñanzas que me tocaron el corazón en esta serie es el momento en el que
Geum Myeong reconoce a la perfección todas las expresiones de su hija pero no las de su madre. A veces vivimos tan metidos en nuestro mundo tratando de mirar más allá que no somos capaces de echar un vistazo a las personas que tenemos delante prestándonos toda su atención y cuidado.
La figura de la madre en esta historia es capaz de atravesar todas las barreras del idioma, de la cultura, la política, la religión y la raza, porque el instinto maternal es primitivo y es capaz de cruzar ríos y montañas sea dónde sea.
Además me gusta mucho como se representa a la figura del padre en la serie, pues este siempre ha buscado cuidar tanto a sus hijos como a su esposa. Qué es lo que todos querríamos buscar al formar una familia.
La actuación del elenco y la dirección de la serie es totalmente perfecta. Es imposible no empatizar con los personajes, y se ven representados muchos personajes redondos con una evolución de personajes muy profunda. Está serie atraviesa muchos de los dilemas y sentimientos más profundos de todos sus personajes, detalle que como espectadora agradezco mucho, ya que de todos pude aprender cosas distintas.
En conclusión, para mí es obligatorio ver Si la vida te da mandarinas, disfrutarla, llorar y sentir las emociones más intensas de los personajes, meterte en la historia y ser otro personaje más, para después poder extrapolarlo a tu vida y ser tan ambicioso como lo fue Ae Sun y Geum Myeong y vivir una vida plena.
La vida no es perfecta, la vida no es la deseada para todo el mundo, pero la vida empieza a ser vida cuando tú decides utilizar esas mandarinas que esta te presta. Por eso, aprovecha aquellos momentos en los que la vida te da mandarinas y encuentra tu primavera.
Was this review helpful to you?

