Erotismo, poder y elegancia al servicio de un BL que sale del placard a los golpes
KinnPorsche me sorprendió desde el comienzo.Es un thriller Boys'Love sobre mafias, erótico, con una gran densidad narrativa que lo respalda.
Tiene una fotografía impecable, excelente dirección y un nivel de producción altísimo: drones, locaciones, autos y motos de marcas exclusivas, todo cuidado al de talle.
Fuera de algunos conflictos de relleno y ciertas situaciones inverosímiles —no es perfecta—, es uno de los mejores BL de entretenimiento que he visto.
Tiene verdadero erotismo, violencia bien filmada y un sexo explícito y corporal (no pornográfico) que asombra para una producción asiática.
Hay roce, caricias, cuerpos desnudos, manos en zonas íntimas, y todo está filmado con una audacia atípica para una producción asiática.
No hay insinuaciones cobardes ni gestos simbólicos: se muestra lo que realmente pasa entre dos hombre que se desean.
Es exactamente lo que ocurre en la vida, sin disfraces. La diferencia está en que la mayoría de las producciones no se animan; lo que en el cine heteronormativo es habitual, en el género LGBTQ+ sigue siendo una rareza.
KinnPorsche se atrevió, y por eso marca un punto de inflexión.
Salvo alguna excepción, las actuaciones son muy buenas. Los protagonistas, Nattawin Wattanagitiphat (Porsche) y Phakphum Romsaithong (Kinn), tienen una química potente, real.
El final se resolvió con cierta torpeza, algo habitual en las series de este tipo y extensión.
De todos modos, el conjunto es impresionante.
KinnPorsche es una serie con riesgo, deseo, cuerpo y alma.
Una producción valiente, que demuestra que el Boys'Love puede ser cine, con dirección, ritmo y estética. Aplausos por el riesgo, por la belleza y por la honestidad de su erotismo. No es perla, ni obra de arte, pero voy a extrañarla.
Pueden consultar mi análisis completo, con fotos y videos en el enlace de mi perfil.
Tiene una fotografía impecable, excelente dirección y un nivel de producción altísimo: drones, locaciones, autos y motos de marcas exclusivas, todo cuidado al de talle.
Fuera de algunos conflictos de relleno y ciertas situaciones inverosímiles —no es perfecta—, es uno de los mejores BL de entretenimiento que he visto.
Tiene verdadero erotismo, violencia bien filmada y un sexo explícito y corporal (no pornográfico) que asombra para una producción asiática.
Hay roce, caricias, cuerpos desnudos, manos en zonas íntimas, y todo está filmado con una audacia atípica para una producción asiática.
No hay insinuaciones cobardes ni gestos simbólicos: se muestra lo que realmente pasa entre dos hombre que se desean.
Es exactamente lo que ocurre en la vida, sin disfraces. La diferencia está en que la mayoría de las producciones no se animan; lo que en el cine heteronormativo es habitual, en el género LGBTQ+ sigue siendo una rareza.
KinnPorsche se atrevió, y por eso marca un punto de inflexión.
Salvo alguna excepción, las actuaciones son muy buenas. Los protagonistas, Nattawin Wattanagitiphat (Porsche) y Phakphum Romsaithong (Kinn), tienen una química potente, real.
El final se resolvió con cierta torpeza, algo habitual en las series de este tipo y extensión.
De todos modos, el conjunto es impresionante.
KinnPorsche es una serie con riesgo, deseo, cuerpo y alma.
Una producción valiente, que demuestra que el Boys'Love puede ser cine, con dirección, ritmo y estética. Aplausos por el riesgo, por la belleza y por la honestidad de su erotismo. No es perla, ni obra de arte, pero voy a extrañarla.
Pueden consultar mi análisis completo, con fotos y videos en el enlace de mi perfil.
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