This review may contain spoilers
Una premisa interesante desperdiciada
La premisa de la serie parecía interesante: un cobrador de deudas que puede escuchar a los gatos… y que además es alérgico a ellos. Pero desde el inicio se nota que muchas de esas ideas no se desarrollan bien.
La alergia del protagonista, por ejemplo, se menciona en el primer capítulo y luego prácticamente desaparece durante toda la serie. No volvemos a ver ningún síntoma hasta el último episodio, donde mágicamente se “cura”. Lo mismo pasa con el tema de las deudas: en el primer capítulo deja ese trabajo y empieza a trabajar en el café, y ese elemento de la trama queda completamente olvidado.
Los gatos, que parecían importantes al principio, también van perdiendo relevancia. En los primeros capítulos tienen algo de protagonismo, pero luego solo aparecen para acompañar momentos románticos.
En cuanto a los personajes secundarios, tampoco aportan demasiado. El personaje de Khao tiene un conflicto con su madre que se siente bastante absurdo, y pasan años distanciados hasta que ella muere y él termina haciéndose cargo del café. Es difícil empatizar con ese drama cuando parece que la historia quiere repetir el mismo patrón familiar: su abuelo también se peleó con su madre y nunca se volvieron a hablar.
El resto del elenco tampoco suma mucho. El veterinario aparece básicamente para provocar celos en un capítulo y luego desaparece de la historia. El personaje de Krapor funciona como alivio cómico, aunque en mi caso nunca logró hacerme reír. El medio hermano tiene un poco más de relevancia, pero aun así su presencia no cambia demasiado la trama. El resto del elenco tampoco suma mucho.
En general, la serie termina siendo un romance bastante básico, con algunos momentos agradables pero nada realmente memorable. Sí tiene escenas y un par de momentos rescatables, pero no logra ir más allá de eso.
First y Khao tienen muy buena química y ambos actúan muy bien. Sin embargo, por más talento que tengan, un buen actor o una buena química no pueden salvar un guion débil. Y en este caso, ese es precisamente el mayor problema de la serie.
La alergia del protagonista, por ejemplo, se menciona en el primer capítulo y luego prácticamente desaparece durante toda la serie. No volvemos a ver ningún síntoma hasta el último episodio, donde mágicamente se “cura”. Lo mismo pasa con el tema de las deudas: en el primer capítulo deja ese trabajo y empieza a trabajar en el café, y ese elemento de la trama queda completamente olvidado.
Los gatos, que parecían importantes al principio, también van perdiendo relevancia. En los primeros capítulos tienen algo de protagonismo, pero luego solo aparecen para acompañar momentos románticos.
En cuanto a los personajes secundarios, tampoco aportan demasiado. El personaje de Khao tiene un conflicto con su madre que se siente bastante absurdo, y pasan años distanciados hasta que ella muere y él termina haciéndose cargo del café. Es difícil empatizar con ese drama cuando parece que la historia quiere repetir el mismo patrón familiar: su abuelo también se peleó con su madre y nunca se volvieron a hablar.
El resto del elenco tampoco suma mucho. El veterinario aparece básicamente para provocar celos en un capítulo y luego desaparece de la historia. El personaje de Krapor funciona como alivio cómico, aunque en mi caso nunca logró hacerme reír. El medio hermano tiene un poco más de relevancia, pero aun así su presencia no cambia demasiado la trama. El resto del elenco tampoco suma mucho.
En general, la serie termina siendo un romance bastante básico, con algunos momentos agradables pero nada realmente memorable. Sí tiene escenas y un par de momentos rescatables, pero no logra ir más allá de eso.
First y Khao tienen muy buena química y ambos actúan muy bien. Sin embargo, por más talento que tengan, un buen actor o una buena química no pueden salvar un guion débil. Y en este caso, ese es precisamente el mayor problema de la serie.
Was this review helpful to you?
